El Parlamento debatirá el próximo mes un proyecto que permitirá a los transexuales cambiar de nombre La norma quiere acabar con una marginación ya histórica.
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Mané Fernández sostiene en la mano el DNI en el que figura como María
Inés. |
El fin de casi tres décadas de exclusión dentro de la democracia. Así definió Carla Antonelli, coordinadora del Area Transexual del PSOE, la ley de identidad de género que será llevada a las Cortes españolas probablemente el próximo mes. Antonelli subrayaba entonces que 2005 fue el año en que los gays y lesbianas accedieron a la equiparación de derechos y el año en curso será el de los transexuales. La ley de identidad de género pone punto y final, al menos legal, a la marginación histórica de este colectivo. Pero, quiénes podrán beneficiarse de la nueva ley?
El cambio de nombre exigirá un diagnóstico
Los transexuales son personas que sufren una disforia de género o, dicho de otro modo, un desacuerdo profundo entre el sexo biológico y el psicosocial. La nueva ley les permitirá adaptar su identidad en el Registro Civil para que coincida con su sexo sentido. La disforia de género no es frecuente. Se estima que uno de cada 50.000 hombres se siente mujer y una de cada 100.000 ó 150.000 mujeres se siente varón.
El Gobierno exigirá haberse medicado durante dos años
Cuando la norma haya pasado el visto bueno del Congreso, algo que no sucederá hasta finales de año, los transexuales podrán cambiar su nombre en el Registro Civil aunque no se hayan sometido a una operación quirúrgica de cambio de sexo. Los requisitos serán dos: tener un diagnóstico médico de disforia sexual, es decir, tener problemas psíquicos por no aceptar su condición sexual, y haber recibido tratamiento hormonal durante dos años como mínimo. Como en las bodas entre personas del mismo sexo --ratificadas hace un año--, el proyecto de ley para los transexuales estaba incluido en el programa electoral del PSOE.
Nueva identidad en todos los documentos oficiales
Quien acredite ambos requisitos podrá pedir el cambio de nombre en el Registro Civil y, por lo tanto, en todos los documentos oficiales, al día siguiente de entrar en vigor la ley. Los que no necesitarán presentar los dos informes médicos son los transexuales que sí hayan pasado por el quirófano. Estos, en la actualidad, pueden cambiarse el nombre, pero han de soportar un farragoso proceso administrativo. El texto aprobado por el Gobierno, pendiente de las enmiendas de los grupos políticos, recuerda que los transexuales que opten por cambiarse el nombre en el Registro Civil estarán obligados a solicitar un nuevo DNI en la Dirección General de la Policía. En el carnet de identidad de quienes se acojan al texto legal aparecerá el mismo número y el nuevo nombre.
Una vieja reivindicación del colectivo transexual
El colectivo transexual llevaba años reclamando a los distintos gobiernos este cambio legal. La espera se hizo tan interminable que este año varias asociaciones anunciaron una huelga de hambre en Cataluña, Euskadi y Andalucía. Finalmente las protestas fueron desconvocadas una vez que el Consejo de Ministros decidió dar su visto bueno al proyecto. Mané Fernández Noriega, nacido María Inés. encabeza el grupo de transexuales de Xega. Fernández Noriega es consciente de que la ley de identidad de género puede resolver en parte los problemas diarios a los que se enfrentan los transexuales. Fernández Noriega recuerda las innumerables ocasiones en las que ha tenido que explicar por qué su imagen no coincide con la de su DNI.

