01/07/2006|
Actualizada a las 22:06h
Madrid. (EUROPA PRESS).- Decenas de miles
de homosexuales, lesbianas y transexuales
recorrieron hoy las calles de Madrid,
desde la Puerta de Alcalá hasta la Plaza
de España, en la tradicional
manifestación-cabalgata que conmemora el
Día del Orgullo Gay y que este año celebra
el primer aniversario del matrimonio
homosexual y la aprobación de la Ley de
Identidad de Género. Por ello, se
mostraron "orgullosos" de ser españoles.
Con unos 20 minutos de retraso, y tras una
traca arrancó la cabecera de la
manifestación, al ritmo del himno gay de
Alaska 'A quien le importa' y con una
pancarta que reivindicaba el respeto a
toda tipo de familias con el lema: 'Por la
diversidad. Todas las familias importan'.
Tras ella, destacados representantes del
PSOE, como la ministra de Cultura, Carmen
Calvo y el responsable de Movimientos
Sociales, Pedro Zerolo, y los diputados
Jordi Petit y Carmen Montón, así como la
concejala del ayuntamiento de Madrid,
Trinidad Jiménez.
Junto a ellos, también ocupaba el inicio
de la marcha, entre otros, el líder de IU
Gaspar Llamazares y la concejala de IU en
Madrid Inés Sabanés, así como Fernando
Marín, de IU Madrid; la presidenta de la
Federación de Lesbianas, Gays y
Transexuales, Beatriz Gimeno, y la
responsable de Relaciones Institucionales
de la Federación, Botty García, los
responsables de UGT y CC.OO., Almudena
Fontecha y Joaquín Nieto, respectivamente;
Javier López y José Ricardo Madrid, de
CC.OO. y UGT Madrid; y la presidenta de la
Unión Nacional de Asociaciones Familiares
(UNAF), Carmen Toledano.
Año 'trans'
Un poco más atrás, en la pancarta del
PSOE, se encontraba la responsable de
transexualidad del partido Carla Antonelli,
que se manifestó "orgullosa" de ser
española y aseguró que este año es el del
reconocimiento de la dignidad de hombres y
mujeres transexuales, materia que estuvo
muy presente en toda la manifestación.
"Este año es el año 'trans' y el año que
viene será el remate final cuando la Ley
de Identidad de Género esté ya en vigor",
aseguró.
Otros dirigentes como Carmen Calvo
destacaron la sensación de balance. "He
querido acompañar a los manifestantes en
un año de balance, normalidad democrática
y menos discriminación", destacó.
También Zerolo manifestó el deseo de todo
el colectivo de celebrar el primer
aniversario de la Ley de matrimonios
homosexuales y la aprobación de la Ley de
identidad de género. "Me siento orgulloso
de ser español -comentó-. Queremos poner
de manifiesto que esta es la España plural
y diversa, una sociedad donde quepamos
todos", aseguró.
Por su parte, la presidenta de la
Federación, Beatriz Gimeno, hizo un
balance "positivo" del año y destacó que
se trata de un año "especialmente alegre".
Mientras, Llamazares aseguró que hay que
trabajar por que leyes positivas se
conviertan en realidad y que se cree una
cultura contra la homofobia que todavía
existe en España.
Tras ellos, multitud de pancartas con
diversas manifestaciones. El segundo
espacio lo ocuparon este año los
transexuales que recordaban a la
ciudadanía la discriminación que sufren
por no poder tener unos documentos de
identidad acordes al sexo que sienten con
preguntas como "¿Crees que es fácil vivir
así?". A los transexuales les seguían los
"cristianos con las familias, con todas
las familias", las "lesbianas visibles",
los "jóvenes sin armarios", "expulsemos la
homofobia de los centros escolares", y
otras pancartas con diferentes temáticas.
Carrozas, disfraces y banderas del arco
iris
Y detrás de ellos, las tradicionales
carrozas, hasta 24 autobuses o camiones
sobre los que bailaban multitud de gays,
lesbianas y transexuales, con disfraces de
todo tipo. Una de las carrozas ya
tradicional es la de los hombres de cuero,
al estilo "Mad Max".
Todos ellos, al ritmo de los himnos gays
más conocidos y en un ambiente de color,
globos, banderas del arco iris por todas
partes, y disfraces de todo tipo, desde
hombres vestidos de bailarinas con tu-tú,
pasando por las clásicas cabareteras,
romanos, indios, legionarios y militares,
y hasta un hombre completamente desnudo y
pintado de bandera republicana española.
Con 37 grados de temperatura al sol, al
son de batucadas unas veces y música disco
en otras, con pitos y panderetas, todos
ellos bailaban, cantaban y algunos
aprovechaban también para criticar al
líder del PP Mariano Rajoy y al Papa.
Además de los participantes, muchos
madrileños acudieron a presenciar la
cabalgata, incluso familias con sus hijos,
y también muchos extranjeros, tanto
residentes en España como turistas. La
marcha transcurrió con total normalidad,
según confirmaron a Europa Press fuentes
de la Policía Nacional.
Está previsto que la manifestación
finalice en Plaza de España donde se leerá
el manifiesto oficial dedicado a las
familias homosexuales: "Lesbianas, gais,
transexuales y bisexuales somos familia,
formamos familias con nuestros padres y
madres, hijas e hijos, amigos y amigas,
sobrinas y tíos. Porque sí, la familia
importa: la nuclear, la monoparental, la
extendida, la homoparental, la
reconstituida, la inmigrada", cierra el
texto.
Posteriormente, Chavela Vargas amenizará
la velada con sus canciones, para que la
fiesta continúe por el tradicional barrio
de Chueca.
Unas 3.500 personas se manifiestan en
Barcelona
Unas 3.500 personas, según la Guardia
Urbana, se manifestaron esta tarde por el
centro de Barcelona para reivindicar los
derechos de las personas mayores gays,
lesbianas y transexuales. El acto
transcurrió de forma festiva y pacífica y
contó con representantes de sindicatos y
partidos políticos.
La manifestación, que según los
organizadores reunió a 40.000 personas,
incluyó un desfile de media docena de
carrozas decoradas con personas
disfrazadas, con el cuerpo pintado,
ligeros de ropa y 'drag queens' que
bailaban al ritmo de Fangoria y música
variada.
Junto con decenas de banderas y paraguas
con los colores del arcoiris podían verse
algunas de las juventudes republicanas y
socialistas, así como alguna 'estelada'.
Tras concentrarse en la plaza Universitat,
desfilaron por la céntrica calle Pelai,
llena de tiendas y de compradores en el
primer día de las rebajas de verano.
Posteriormente bajaron por La Rambla, muy
concurrida en un sábado de verano, hasta
torcer en la calle Ferran y acabar en la
plaza Sant Jaume, donde se leyó un
manifiesto.
En los vehículos había carteles con
algunas quejas, como la de la ordenanza de
civismo de Barcelona, que incluye
artículos en los que pueden multar a
prostitutas en la calle. Así, podía leerse
'Yo también soy putà. Algunas
reivindicaban su condición y aclamaban
'Bollera no es una marca'.