Guía para el tratamiento informativo de la transexualidad
El Hombre Transexual
 

Semáforo del lenguaje

Verde = ejemplo correcto. Rojo = ejemplo incorrecto.

4. El conocimiento como base del respeto

La ignorancia con respecto a las personas transexuales nos lleva habitualmente al error. Proponemos un acercamiento a este colectivo para comprender mejor su situación.

Por eso recomendamos:
o Documentarse adecuadamente antes de transmitir una información inexacta e irrespetuosa.
o Contrastar las fuentes institucionales, políticas, médico-científicas, de las organizaciones, familiares y personales.
o Acudir a y potenciar las fuentes directamente afectadas: asociaciones, familiares y personas transexuales.
o Referirse a una persona transexual como: Hombre transexual, mujer transexual, actriz transexual, persona transexual.
o No referirse a la persona sustantivando su condición: Los transexuales de Huelva se reúnen… Las personas transexuales son personas antes que transexuales, del mismo modo que una persona con cáncer o migraña no es "un cáncer" o "una migraña", sino una persona afectada por el cáncer o una persona que con migraña.
o No confundir la identidad sexual con la orientación sexual u otros: Travestí, Drag Queen, homosexual, bisexual…
o No utilizar términos ofensivos: Mariquita, afeminado, amanerado, chicazo, marimacho…
o Rectificar con celeridad, diligencia y al mismo nivel y eco (tamaño de titulares, espacio dedicado…) las informaciones que hayan perjudicado los derechos de las personas transexuales. No reducir el espacio para las reclamaciones a las cartas al director.

5. Mostrar todas las facetas

A día de hoy relacionamos la palabra "transexual" con conceptos como espectáculo, pornografía, travestismo y prostitución. Socialmente hemos construido una visión extremadamente unidimensional carente de otros campos tan significativos como los sentimientos, las aspiraciones, la fuerza individual y colectiva, la creatividad y, por supuesto, la seriedad.

Por eso recomendamos:
o Transmitir una visión equilibrada sobre el fenómeno: no evitar la parte dramática de esta realidad social, pero tampoco olvidar los logros y avances.
o Mostrar a las personas transexuales de forma integral: en su vida familiar, en su vida laboral, momentos de ocio, situaciones sociales, etc.
o Presentar la transexualidad con naturalidad.
o Evitar la visión compasiva, sensacionalista, paternalista, curiosidad morbosa, superprotección, distanciamiento, frivolidad…
o Potenciar la información sobre recursos, vías y soluciones.
o Ilustrar las informaciones sobre transexualidad con material gráfico adecuado. No ilustrarlas con fotografías de espectáculos, eróticas, pornográficas, morbosas, marginales (prostitución)… que no representan a todo el colectivo y que transmiten una visión sesgada.
o La sociedad se caracteriza por la riqueza de opiniones y puntos de vista: ofrecer testimonios variados e informarse con fuentes de primera mano. No generalizar. Una organización o una persona transexual no representa a los demás. No eternizar estereotipos, no dar siempre una visión única de los hechos: Los hombres transexuales tienen aspecto muy viril, son de pelo en pecho… Mujeres transexuales muy maquilladas, siempre con tacones y a la moda…

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