|
Exposición
de Julio. Valencia, 21 de febrero.
Me llamo Julio Cuesta Bernal, aunque en mi DNI
pone Julia Cuesta Bernal.
Mi proceso se inició en Madrid, hará mas de 25 años, (perdonad que me
atranque pero es algo que no puedo evitar), primero me enviaron a un
psiquiatra para que me hiciera pruebas y estuve yendo a ese psiquiatra
tres
o
cuatro años, iba todas las semanas prácticamente, o cada dos semanas,
hablábamos durante una hora y a la vez había semanas que me ingresaba
el endocrino para hacerme pruebas físicas para ver si yo físicamente
estaba sano, en aquellos momentos sí que estaba sano, no estaba como
estoy ahora.
El endocrino dió el visto bueno para comenzar el tratamiento
endocrinológica pero el psiquiatra, (como sabéis los psiquiatras se
oponen siempre a que haya procesos que son irreversibles) y siempre me
decía que había que esperar, y yo le hice caso, que no debería de
haberle hecho caso, pero en fin, le hice caso.
Éste señor se fue a otro hospital y entonces me cogió otro psiquiatra,
y comenzamos otra vez a hablar, a hacer Test, en fin, otra vez toda la
historia y cuando ya parecía que se habían puesto de acuerdo
psiquiatras, psicólogos, y endocrinos en que podía comenzar el proceso
de masculinización pues yo tuve un problema en la rodilla y claro, yo
vivo en Valencia y me trasladaba a Madrid cada x tiempo, pero el
problema de la rodilla me lo miraban aquí en Valencia, con tan mala
pata, por cierto, que en la pre-anestesia, el señor que me iba a
anestesiar se equivocó de conducto y me anestesió mal, no me subía el
oxigeno al cerebro, estuve en paro cardiaco varios minutos, no sé
cuantos, porque yo no estaba consciente, por supuesto, total que
estuve en coma un mes.
La operación, por supuesto, no me la hicieron, porque al tener los
paros cardiacos lo que querían era salvar la vida y ya dejaron la
rodilla y me salvaron la vida pero estuve un mes en coma.
A mis padres cuando salí de la operación, que no fue tal operación,
porque la rodilla no me la tocaron, les dijeron que esa noche no la
pasaría con vida, que me moría; no fue así, se equivocaron, la pasé
con vida, y la siguiente también y la siguiente, y les dijeron que
viviría pero que me quedaría como un vegetal, me hacia encima mis
necesidades, no controlaba los esfínteres, en fin, un desastre.
Me dijeron mis padres, mas tarde me lo contaron, que cuando se
acercaban a la UVI, veían que daba unos saltos en la cama tremendos de
un metro de altura, en fin, que fue un mes catastrófico, sobre todo
para ellos, porque yo, menos los últimos días que si que recuerdo
muchas pesadillas no me enteré de nada claro.
Pasó el mes, me subieron a una sala y en sala estuve el menor tiempo
posible, fue una semana. Me mandaron a casa y les dijeron a mis padres
y a mí, lo poco que entendía entonces y lo poco que me daba cuenta de
las cosas, que iba a haber pocos cambios, porque ahora si me veis mal,
de esto hace 15 años, antes estaba muchísimo peor.
Cualquier ruido, cualquier movimiento inesperado hacia que me asustara
y que me dieran esto que veis que son mioclonias que llaman los
médicos que son como pequeños ataques epilépticos.
Estuve yendo a un gimnasio un año y claro todo lo de Madrid se vió
interrumpido.
Cuando desperté del coma y pasó un poco de tiempo no sabía lo que me
había ocurrido, pregunté. "¿qué me ha ocurrido? ¿He tenido un
accidente?". Creí que había tenido un accidente de tráfico y me
dijeron que no, me contaron más o menos lo que había pasado.
Como he dicho estuve yendo a recuperación un año y dijeron al año que
ya no se podía hacer nada más por mí, que poco a poco a lo mejor iría
recuperándome mas, pero que nadie daba un duro por una absoluta
recuperación.
Por supuesto ya os digo que de esto hace quince años.
Mi madre llamó a Madrid, lo contó y claro sabían que en mi estado
aquello se había tenido que interrumpir y yo no podía volver a ir.
Así que, como a casi todas las personas que nacen mujeres les ponen el
María delante, eso fue lo primero que me quité del DNI. Y lo segundo
que pensé fue el cambio de nombre y hará como dos años y pico empecé
con esta batalla legal. Me busqué una abogada de oficio, porque los
abogados son caros y yo me quedé con una paga no contributiva de
57.000 pesetas al mes para todos mis gastos, así que diréis, que gordo
está éste ¿no?, con lo que le dan, pues bien esta pobre señora ha
hecho todo lo que ha podido y mas para que me cambiaran el nombre y el
sexo y en primera instancia nos lo denegaron, que, por cierto, yo la
sentencia no la tengo, se la quedó ella, y la segunda, que recurrimos,
y que está ahí, también nos la denegaron. Debo de decir que Beatriz,
que así se llama mi abogada me comentó que veía conveniente que me
hiciera un "espec" cerebral para hacer mas fuerza y para que los
jueces vieran cual era mi sufrimiento a nivel cerebral y me lo hice. Y
ahí pone en la prueba que otra operación me podría costar la vida, y
eso también lo presentamos como prueba pero estos señores magistrados
o jueces o lo que sean no parece que lo tomen muy en cuenta. Y me
denegaron también la segunda petición.
Y así estamos ahora.
Estamos en el supremo y esperando sentencia, porque hace muy poco,
según ha dicho Joel, hará un mes o por ahí salio esta sentencia y a mi
me ha dicho Beatriz que de tres a cinco años tardará el supremo en dar
una respuesta.
Y esto es todo cuanto os puedo decir.
Gracias
Volver |